Señor Presidente:
En primer lugar lo felicito por su designación.
Hace un año la mayoría de nuestros reclamos eran por una globalización más justa y equitativa y por un modelo económico con contenido social, para terminar con la pobreza, la marginalidad y el hambre en el mundo.
Hoy estamos en una situación más grave. Todo está peor. Estamos ante el llamado “Tsunami de la crisis financiera” que ha impactado en la economía real de todas naciones.
A esta crisis no la pagaremos los trabajadores. No seremos la variable de ajuste de esta crisis como lo fuimos en la década pasada.
El G20 determinó que el FMI será el organismo financiero para el salvataje; los trabajadores decimos que primero hay que transformar y reformular ese organismo, porque sabemos que sigue manteniendo las mismas condiciones que antes y no queremos volver atrás.
Muchas de las medidas citadas en la Memoria fueron promovidas en Argentina y se ponen en práctica desde el año 2003, pese a que fueron criticadas en forma permanente por los que se constituyeron en los intérpretes y defensores del “consenso de Washington”.
En nuestra región hay nuevos vientos políticos, hay gobiernos que descartaron las políticas neoliberales de los años 90 y han reconstruido el papel del Estado para garantizar una sociedad más justa.
El gobierno y la sociedad argentina quieren ser protagonistas de un cambio estructural.
Hemos recuperado la cultura del trabajo y el diálogo social ha sido la base de un nuevo modelo de Nación.
Se logró una importante generación de puestos de trabajo que se reflejan en la caída de los índices de desempleo y en el desarrollo productivo, con inserción social.
Argentina reconstruye su tejido social y recupera leyes que protegen la participación y la dignidad de los trabajadores, manteniendo activas las negociaciones paritarias que contemplan las mejoras de las condiciones laborales y salariales.
Desde el dialogo tripartito estamos en vías de crear un Consejo de Desarrollo Económico Social, que es una herramienta que canalizara los actos positivos de gobierno en Políticas de Estado.
Destacamos la valentía y la decisión del gobierno de recuperar los fondos de pensiones y jubilaciones para garantizar la seguridad social en manos de nuestro Pueblo.
Sin dudas, este modelo de Nación que reactiva el aparato productivo y el empleo no se va a modificar.
Debemos salir de esta crisis profundizando las políticas de Estado de nuestro modelo de desarrollo con justicia social y pleno empleo.
Queda mucho por hacer y resolver, y esta crisis no puede condenarnos a un ciclo de estancamiento.
Sr. Presidente:
Los trabajadores necesitamos un blindaje social mundial para la protección de los derechos socio-laborales. Y también un salario mínimo que garantice un piso social universal para atender las necesidades básicas del trabajador y su familia.
Afirmamos la necesidad de establecer pautas de desarrollo sustentable respetando el medio ambiente y luchando contra el cambio climático.
Por ello el Pacto Global del Empleo debe ser un instrumento eficiente para enfrentar los efectos de la crisis internacional y promover la efectiva vigencia de los principios de la Justicia Social y el Trabajo Decente.
Otro mundo es posible, nos dijo el Foro Social Mundial y nosotros compartimos esa afirmación.
Los trabajadores y trabajadoras de Argentina, y de nuestra región, reclamamos y apostamos para hacer realidad la utopía de una renta mundial que garantice una justa distribución de los ingresos, con salarios dignos en una sociedad con pleno empleo, justa y solidaria.
Muchas gracias.-
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