Hugo Moyano conversa con Página/12 mientras otea de refilón un televisor sin volumen puesto en C5N. “A cada rato me sacan en la tele”, se ríe el secretario general de la CGT. El camionero está sentado en su cómoda oficina del tercer piso del Sindicato de Camioneros. Sobre el escritorio, justo delante suyo, junto a un plato de medialunas diminutas y dos pocillos de café, se ve un Clarín con una foto de Moyano y Luis D’Elía en tapa. Los muestra muy sonrientes. “Somos el Eje del Mal”, comenta Moyano. El pelo entrecano peinado con gel, camisa sport azul, rostro distendido acorde con el horario –son las 8.45 y su jornada acaba de empezar–, el mandamás de la CGT repasa con una ojeada las repercusiones de la suspensión del acto en apoyo al Gobierno que había convocado para el 20 de noviembre en la Plaza de Mayo. “Queríamos demostrar que los trabajadores estamos de acuerdo con la asignación familiar universal”, dice. Lo que sigue es una conversación en la que Moyano, entre ironías y momentos de calentura, valiéndose de frases propias de su estilo, irá desplegando su posición sobre el modelo sindical vigente en la Argentina. “¿Por qué no discutimos en serio la unidad?”, propone. La convocatoria está dirigida a la CTA que encabeza su homónimo Hugo Yasky.
Moyano sostiene que el país está viviendo un momento de la vida política, social y económica que no justifica la atomización del movimiento obrero en dos centrales sindicales. “No es el mismo contexto en que se produjo la divisón”, argumenta. No pierde su costumbre de deslizar anécdotas a lo largo de la entrevista. Para explicar cómo se gestiona una obra social, el secretario general de la CGT se vale de una comparación: “El afiliado es como la mujer. Hay que darle cariño, asistencia médica, si no se te va con otro”.
–¿La CGT quedó en offside?
–Nosotros convocamos para defender las instituciones, para defender el sistema democrático y para defender a un gobierno que lleva adelante una política nacional y popular. Pero después algunos medios mezclaron, tergiversaron todo, decían que era por la pelea de las organizaciones gremiales, que no tiene nada que ver. Eso no se discute en la calle. La Presidenta nos dijo “muchachos, yo les agradezco pero no vale la pena que ustedes corran el riesgo de que tergiversen todo y pase algo que no nos beneficie a nadie”. Fue muy sencillo. La Presidenta, reitero, nos agradeció. Y yo hablé con los muchachos y estuvieron todos de acuerdo.
–En el consejo directivo de la CGT hubo quienes comprendieron la situación pero no pudieron evitar el enojo. Habían organizado todo y tuvieron que levantar a último momento.
–Claro. En primera instancia la decisión era que movilizara sólo la CGT. Después se fueron adhiriendo el PJ nacional, al que pertenezco; también otra gente y no lo pudimos evitar. El objetivo era demostrarle a muchos medios de comunicación que si bien hay algunas situaciones de preocupación, como es la inseguridad, como el tema tan sensible que algunos utilizan que es la pobreza, el Gobierno acaba de disponer una medida absolutamente acertada, que es la asignación familiar universal. No queremos decir que fue una medida revolucionaria pero sí innovadora. Cuando se pone en vigencia algo tan importante que va a llevar una ayuda considerable a más de cinco millones de chicos, hay algunos sectores que reaccionan en forma absurda. El Gobierno implementa la asignación y aparecen todos estos sectores cuestionando porque tienen que hacer colas para anotarse. En la temporada de verano, para anotar a los turistas que van a ir a los hoteles de turismo en Mar del Plata y Córdoba, nosotros recibimos a gente que viene el día anterior a hacer cola acá. Cuando se trata de un beneficio tan importante y tan masivo es lógico que se hagan colas. Ese tipo de cosas nosotros entendíamos que no podíamos dejar pasar. No puede ser que la oposición vea todo mal. Todo negativo. Queríamos demostrar que los trabajadores estamos de acuerdo. Después se sumaron otros sectores y la Presidenta, con mucho tino, nos dijo “muchachos, les agradezco, pero creo que no va a ser conveniente el panorama”.
–¿Hubo errores de la propia CGT? Recuerdo unas declaraciones suyas sobre Kraft. Usted dijo que era un conflicto que “estaba ideologizado”.
–A veces nos sorprenden algunas preguntas y reaccionamos de la forma que lo hacemos. Después nos damos cuenta, pero ya lo dijimos. Ese día yo vine al gremio, era temprano, y un periodista me empieza a decir “la gente de Kraft dice que la burocracia sindical...”. Ahí tuve la reacción. Pero después yo estuve con los delegados de Kraft y les dije que fue un error mío. ¿Por qué no reconocerlo? A mí no me molesta ningún sector, piense como piense. Lo que no comparto son los procedimientos de muchos de ellos.
–¿Y los dichos de Belén refiriéndose a la CTA como “la zurda loca”?
–A lo mejor fue una pregunta de esa naturaleza y (Belén) reaccionó de la forma que lo hizo. Yo hablé con él ese día pero no sabía qué había dicho. Hay que tener cuidado cuando uno dice algunas cosas porque se toman como una agresión. Y nosotros no queremos agredir.
–El sindicalismo argentino tiene una historia complicada.
–El sindicalismo tiene la misma historia que tiene el periodismo, el empresariado, la clase política. Porque cuando una sociedad entra en una situación como la que estamos entran todos, no sólo un sector. Pero el sindicalismo está más en la vidriera y es mucho más criticable. Yo creo que más allá de los hombres, las organizaciones gremiales cumplen una función importante. Y lo vamos a demostrar el 15 de diciembre. Hay algunos colegas suyos que dicen “Moyano tiene el mayor poder de daño”. ¡La de disparates que dicen! Yo los invito al 15 de diciembre a la cancha de Vélez. Con la presencia de alrededor de 70 mil trabajadores en Vélez, ese día van a ver si tenemos tanto poder de daño. Con la puesta en funcionamiento en unos días más de uno de los sanatorios más importantes del país en mucho tiempo. Clasificado como un hospital escuela ya que los médicos que terminaron sus estudios hacían allí su residencia. El sanatorio Antártida. Cuando uno hace posible que los trabajadores sean dueños de un hotel como el que Camioneros tiene en Mar del Plata, que es de primerísimo nivel. Ha habido gente que me ha dicho: “Esos muebles no los tiene ni el Sheraton”. Y ahí van los laburantes, ¿eh? Cuando uno hace este tipo de cosas para que el trabajador sepa cuáles son sus derechos, parece que a algunos les cayera mal. Que hiciera daño, que se convirtiera en el Eje del Mal. Como yo calificaba esta foto (mira el diario Clarín que está sobre el escritorio, la imagen de tapa lo muestra con D’Elía).
–¿Por qué cree que eligieron esa foto para la tapa?
–Me criticaron mucho por reunirme con D’Elía. Hace mucho que compartimos movilizaciones, la Marcha Federal de 1994. Muchos años. A D’Elía lo critican fundamentalmente por lo de la comisaría, un tema que decidirá la Justicia. Pero en la Argentina hay medios que han destituido a jueces. ¿Por qué? Solamente porque quisieron investigar lo que toda la sociedad argentina quiere saber. Y destituyeron a ese juez. Cuando la metieron presa a la señora (Ernestina Herrera) de Noble. ¿A (Roberto) Marquevich no lo destituyeron desde ese medio? ¿Cuándo entenderá la sociedad que esos factores de poder, que pretenden ser dueños de la vida y de lo que haga un funcionario, un juez o un dirigente, que quieren ser los fiscales de todos, cometen errores mucho más graves que aquellos a quienes ellos pretenden descalificar?
–Algunos medios atribuyeron el acto frustrado a la intención de la CGT de enviar un mensaje de advertencia para que no se modifique el modelo sindical. Ya hay un fallo de la Corte que habilita a ser candidato a delegado sin estar afiliado al sindicato con personería gremial. ¿Le preocupa que la Corte avance en ese sentido?
–No. La Corte cuando dictó ese fallo lo hizo exclusivamente para ese tema. Esto no se generaliza.
–Pero genera jurisprudencia.
–Bueno, cuando haya otro fallo se tomará esa jurisprudencia pero esto no modifica el contexto de las organizaciones gremiales. Para las organizaciones gremiales rige una ley específica. Y la ley prevé que se da un sindicato por actividad, no por profesionalidad. Pero lo que deberíamos discutir, como con mucho tino vienen sosteniendo compañeros de la CGT como (Julio) Piumato, (Juan Carlos) Schmid y quien les habla, ¿es por qué no comenzamos a discutir en serio la unidad del movimiento obrero? Porque cuando se apartó la CTA se dio en un contexto en el que ellos primero armaron el Congreso de los Trabajadores Argentinos y nosotros armamos el MTA. La diferencia fue que nosotros no salimos del contexto de la CGT. Aquel proceso se dio en otro momento de la vida política y económica de nuestra sociedad. Hoy las cosas han cambiado. Entonces, ¿por qué no empezamos a discutir en serio a ver si podemos, en vez de discutir otra personería, tener todos la misma personería? Compartamos la misma personería todos. Porque la personería de la CGT no es del Sindicato de Camioneros, es la personería del conjunto del movimiento obrero argentino. Llegó el tiempo de empezar a discutir eso.
–Pero a los sectores que están en la CTA, ¿volver a la CGT o a una central única no les quitaría mucho protagonismo político?
–¿Pero qué estamos buscando nosotros? ¿Buscamos tener la fuerza necesaria para mejorar la calidad de vida de nuestros trabajadores, para mejorar las condiciones de trabajo, la calidad de vida de toda la sociedad? ¿O queremos tener protagonismo? Eso es lo que tenemos que discutir en serio.
–Le pregunto por la actualidad del peronismo. ¿Por qué Kirchner debería reasumir al frente del PJ?
–Porque es el único hombre que puede contener a la mayoría del peronismo. Es el que está en mejores condiciones para conducir el partido. Casi la totalidad estuvo de acuerdo, más allá de que algunos manifestaron que no. Porque el peronismo tiene que tener un conductor. Un hombre que los conduzca y los contenga a todos. Si no sale cualquier cachivache a decir cualquier cosa. Y el peronismo es fundamental para sostener las políticas de un Gobierno que está en medio de un camino, que nos ha permitido salir de aquella devastación a la que nos había llevado la década de los 90. Haber revertido eso y haber encauzado al país a un crecimiento como el que tuvimos, y como el que vamos a tener en los próximos meses, es muy importante. El peronismo es fundamental para este proyecto.
–¿Qué le pareció la promesa que hizo Eduardo Duhalde de que va a competir con Kirchner en la interna del PJ?
–Me parece muy bien. Si todos los peronistas estamos en competencia siempre. El peronismo es dinámico. El peronismo es así. El hecho de competir no quiere decir que tenga posibilidades. O sí. Es legítimo que Duhalde haga eso.
–¿Usted le ve posibilidades a Kirchner de ser candidato a presidente en 2011 con todas las críticas que recibe?
–El otro día me comentaban que Lula tiene el 80 por ciento de imagen positiva. ¿Por qué? Porque se va. Si insistiera con la reelección, vamos a ver si tiene esa imagen. A lo mejor no es la mejor comparación pero cuando un tipo muere, por más turro que haya sido, todo el mundo dice “qué buen tipo que era”. ¿Qué vas a decir? ¿Todas las cagadas que hizo? Si ya está muerto. Cuando alguien se va, ya se va. Por eso tiene adhesión. Cuando venga el 2011 y surjan los hombres que están en condiciones o que tienen la intención o la pretensión de conducir el país, vamos a ver cómo evalúa el pueblo. Vamos a ver si evalúa lo simpático, lo lindo, o evalúa si está en condiciones de hacer una gestión que sea beneficiosa para el país.
–El que está seguro anotado para el 2011 es Cobos.
–¿Quiere que le diga lo que pienso? Lo digo sin ánimo de agresión. Algunos medios han actuado en forma muy dura y a veces hasta perversa. Conmigo y también con muchos otros dirigentes. Y están haciendo lo mismo con Cobos. Porque le están haciendo creer que puede ser Presidente. Y yo estoy convencido de que cuando lleguemos al 2011 la gente va a evaluar. Lo que hizo Cobos como vicepresidente no tiene antecedentes en el mundo. Votar en contra del gobierno para el cual fue electo... Cuando uno asume una determinada responsabilidad, tiene que tener el coraje para afrontar todos los momentos difíciles. Y Cobos no lo tuvo. No tuvo el coraje para votar la 125 porque tuvo miedo. Y una persona que tiene miedo no está en condiciones de conducir una sociedad como la nuestra.
–Usted dice que alguien que tiene miedo no puede ser presidente.
–¿Pero cómo va a ser presidente? Porque mañana tiene miedo de otra situación y acepta cualquier cosa.
–¿En qué quedó su candidatura a gobernador bonaerense? ¿Sigue pensando presentarse?
–Eso lo inventaron ustedes. Pregúntenle al Negro (Oscar González) Oro, él fue el que me propuso. Es mi propiciante. Ahora tengo que hablar con él.
Obras sociales, medicamentos truchos
La Justicia probó que algunas obras sociales estaban recibiendo medicamentos adulterados o vencidos. La sospecha está sobre La Bancaria pero puede llegar a extenderse a todo el sistema solidario de salud...
–Es lo que están intentando hacer. Seguramente.
–¿No es muy grave que se sospeche que un dirigente estaba al tanto de que la obra social recibía medicamentos adulterados o vencidos?
–¿Usted puede creer que un hombre, no un dirigente, que está al frente de una organización gremial puede ser tan perverso de aceptar o negociar que le den medicamentos adulterados, vencidos, truchos? ¿Puede haber una persona de esa naturaleza?
–Puede llegar a haber. La ambición económica...
–¿Pero usted piensa que un dirigente sindical puede hacer ese tipo de cosas? Medicamentos vencidos tenemos todos. ¿Usted no tiene medicamentos vencidos en su casa? Todos tenemos medicamentos vencidos. ¡Pero eso no quiere decir que se los dé al paciente! Otra cosa. ¿Quién es el que autoriza a la droguería, a la farmacia? Si usted va a la esquina y pide una empanada, y le dan una empanada podrida o con carne de perro, ¿quién es el responsable? Los inspectores. Si una obra social compra en un laboratorio, compra porque supone que los tipos están autorizados a vender. Si el que tiene la responsabilidad de autorizarlo o no, no lo hace, el responsable es el que tenía el deber de controlar. Acá hay algunos que se fueron y dijeron “ellos compraron”. Pero son ellos los responsables. Por eso es que algunos se callaron la boca. Silenciaron. Porque saben que son responsables. Son ellos... la gestión anterior en Salud. Incluso eliminaron un organismo que debía controlar eso.
–¿Se refiere a Graciela Ocaña?
–Sí. Eliminaron un organismo que tenía que controlar. Y son responsables y hasta tienen juicio por eso. El problema es que nos queremos hacer los Rambo pero a lo mejor no supimos, o no nos dio la capacidad, y por eso andamos queriendo tapar eso. Ellos derogaron la norma que obligaba al Colegio de Farmacéuticos y a las entidades que vendían medicamentos a que se inscribieran en el Registro de Prestadores de la Superintendencia de Servicios de Salud. Lo eliminó Rinaldi y lo ratificó Ocaña. Hay denuncias sobre ese tema. Si eliminás un organismo de control sos el responsable. No hay que poner todo en la misma bolsa pero yo le puedo asegurar que la mayoría de las obras sociales se esfuerzan para darle lo mejor al trabajador. Lo que pasa es que siempre a nosotros nos ponen en tela de juicio. Habrá tipos a los que no les interesa dar ese servicio de esa forma. Pero le puedo asegurar que a la inmensa mayoría le interesa.
La afiliación de los distribuidores
Camioneros inició una serie de acciones para que los trabajadores de las distribuidoras de diarios sean encuadrados como afiliados del gremio. Las medidas fueron muy criticadas por los medios.
–¿Cómo no van a criticar? Pero esos trabajadores, ¿en qué andan? ¿En qué reparten los diarios? ¿En bicicletas? ¿En colectivos? En camión. Entonces no hay duda. Deben estar encuadrados en nuestro sindicato, son trabajadores de la actividad. Pero más allá de eso, lo que no se sabe demasiado es que en esas empresas hay una explotación muy pronunciada de la gente. Un trabajador trabaja 14, 16 horas por día. Y recién ahora, porque aparecimos nosotros, levantaron un poco los salarios. Igualmente yo no creo que ninguno pase de los 1500, 1600 o 1700 pesos. Cuando por las horas que trabajan deberían ganar mucho más. No pueden tratar a la gente como esclavos. ¡Y ojo que no es sólo los bajos salarios! Ahí no tienen obra social. No tienen aportes previsionales. El trabajador camionero se jubila a los 55 años. En cambio, estas personas van a tener que superar los 55, 60 o 65 años porque no tienen aportes y no se van a poder jubilar antes. Es muy grave lo que está ocurriendo. Pero, claro, con el tema de la libertad de expresión y la libertad de prensa ellos quieren tapar todo ese tipo de cosas. Y aclaro algo: jamás le bloqueamos la salida de los camiones. Si lo hubiéramos hecho en serio no hubiera habido diarios.
–Les demoraron la salida...
–No se demoró. Se hizo una protesta frente a Clarín y La Nación en el momento en que no había distribución. Y nuestra gente se fue antes de que empiece. Se dicen tantas mentiras. Dicen que yo quiero manejar la distribución de diarios. Yo no quiero manejar nada (alza la voz): ¡yo quiero que al trabajador se lo respete y se le pague lo que corresponde!
–¿Esos trabajadores se acercaron a pedir que los encuadraran?
–Todos los días vienen. Y hasta tenemos que ir regulando. Pero la presión que reciben en algunas cooperativas para que no se afilien es tremenda.
–Con la afiliación el sector empresario tendrá que pagar mucho más.
–¿Usted sabe cuál es la ganancia de los diarios, de los medios de comunicación? No es el precio y la fecha, que en eso nunca mienten. ¡Es esto hermano! (señala una publicidad de página completa del diario Clarín). Ganan cifras infernales pero no las comparten. Como no las comparten con los canillitas, que sólo ganan sobre el precio de tapa. Cuando uno discute esta riqueza, te empiezan a descalificar. Y aparecen los amanuenses, los que quieren quedar simpáticos, los políticos, diputados y senadores que ponen el grito en el cielo... Yo me acuerdo, y esto me da bastante bronca, cómo muchos diputados, ex presidentes, ex vicepresidentes, y muchos hombres que pasaron por el gobierno, criticaban la ley de medios con el argumento de que el Gobierno no buscaba el consenso, que es un gobierno dictatorial. Estaban defendiendo el patrimonio de los medios de comunicación. ¡Y cuando discutían el patrimonio de todos los argentinos votaban con diputados truchos y no decían absolutamente nada! Esto es lo que me enerva, lo que me da bronca.
La disidencia sobre el subte
Hay un caso testigo de los cambios que está viviendo el sindicalismo, la puja entre los delegados del subte y la UTA. ¿Qué opina?
–Yo no comparto la creación de otro sindicato, porque la división debilita. No pueden tener el egoísmo de creer que porque van a conformar otro sindicato se van a fortalecer. Pero van a debilitar al resto. Hay que pensar en el contexto de todos los trabajadores. La UTA existe hace noventa años. En 91 años de vida ha dejado mucha gente en el camino en la lucha contra la dictadura. No puede ser que cada persona que no comparta con la conducción de su organización quiera crear otro sindicato. En este caso un sindicato por empresa. Yo también fui opositor en mi gremio pero jamás se me pasó por la cabeza crear otro sindicato. Además, si fuera una actividad que está reclamando crear otra organización gremial porque tiene malos salarios, porque las condiciones de trabajo no son las que corresponden, quizá se justifica. Pero no olvidemos que los muchachos del subte trabajan las seis horas por razones de insalubridad y ganan un sueldo bastante alto si lo ponemos en el nivel general...
–Esos son justamente los argumentos por los que se quieren separar de la UTA. Dicen que todo eso lo logró el cuerpo de delegados, no la UTA.
–Si yo declaro un paro y tengo que tirarme a las vías para que se cumpla significa que no tengo el consenso de tantos.
–¿Y no los ampara el último fallo de la Corte?
–Pero es un fallo específico.
–Ese fallo permite presentarse como candidato a delegado sin estar afiliado al sindicato con personería más representativo de la actividad. Está abriendo el campo para que armen una organización gremial paralela.
–Es lo mismo que ser presidente de un club sin ser afiliado al club. Porque al delegado lo cubre una ley y los estatutos de la organización. ¿Cómo se registra una persona que no tiene la afiliación a una organización? Porque es la organización gremial la que convoca a elecciones. De allí surge la elección de delegados. El fallo no compatibiliza esa situación. De cualquier manera, yo insisto en que lo que deberían discutir los delegados del subte es la unidad. No la división. Poner todas las aspiraciones, las pretensiones que tengan, pero dentro de la organización.
Democracia sindical
HUGO YASKY HABLO SOBRE EL RECONOCIMIENTO DE LA CTA
De viaje por Barcelona, el secretario general de la CTA Hugo Yasky aseguró ayer que la central fundada por Germán Abdala “va a mantener la disputa por ensanchar los márgenes de libertad y de democracia sindical por lograr el reconocimiento legal de la CTA, de los pilotos de Austral o del subterráneo, de los motoqueros del Simeca”. “Muchos comulgan con la idea de que es razonable, a esta altura del partido, que la CTA tenga el reconocimiento legal. Este es un movimiento que no se va a poder detener”, advirtió Yasky. El dirigente de origen docente también se refirió a las polémicas declaraciones que había realizado el secretario adjunto de la CGT, Juan Belén. “Esas expresiones son minoritarias, casi una pieza de museo de la década del ’70”, dijo. Número dos de la UOM, Belén había calificado a la CTA como “la zurda loca” y había vinculado a esa central con “la cuarta internacional”, la organización que agrupa a los partidos trotskistas del mundo. Yasky también fue consultado por los dichos del secretario general de Luz y Fuerza, Oscar Lescano, quien había acusado “a la zurda” de “estar aprovechando lo que no pudo en sus mejores momentos”. Lescano también había calificado como “la anarquía” a los delegados del subte que reclaman la inscripción gremial al Ministerio de Trabajo.