Queda claro que, la violenta embestida contra el Gobierno Nacional es un intento por torcer el rumbo de la Argentina. No son cuestiones de forma, sino de fondo.
Detrás del marketing político y las críticas despiadadas, intentan retomar el camino de la primarización de la economía y de las relaciones con los organismos financieros internacionales, verdaderos artífices de la desocupación y la precarización laboral que azotó a nuestro pueblo.
Para su obra maestra, montan la teatralización de la situación a través de los grandes oligopolios mediáticos , actores principales a la hora de mirar con la nuca los intereses del Pueblo.
Pero aquellos que buscan crear un horizonte de conflictos deben saber que los trabajadores estamos claros y firmes, siempre atentos a defender los plazos constitucionales y los espacios políticos ganados por nuestros sindicatos.
Nos parece oportuno recordar y recordarle a esto sectores, que los argentinos hemos elegido en el 2007 un gobierno con mandato popular por cuatro años, razón por la cual no admitiremos ninguna aventura que nos regrese al tiempo de los ajustes, del congelamiento salarial y el recorte presupuestario.
A los empresarios:
Según los analistas de todas las tendencias, la Argentina está superando la crisis internacional evitando caer en un esquema de contracción económica. Esta superación es posible gracias a una política proactiva y coherente del Gobierno Nacional, en defensa del Trabajo y del consumo popular, únicos motores genuinos de una economía en crecimiento.
Desconociendo estos logros y adoptando una postura beligerante, los sectores empresariales mas concentrados, los mismos que fueron beneficiados con altos índices de rentabilidad durante los últimos seis años, hoy buscan poner en tela de juicio el camino recorrido. Y ello no porque les vaya mal, sino porque la codicia o sus intereses extranjerizantes los vuelven refractarios a un Proyecto de Nación con justicia social plena, aún cuando ello los perjudique económicamente.
Y en la misma dirección se suman las bochornosas declaraciones del enviado de EEUU Arturo Valenzuela que más allá de constituir una violación de la soberanía política de nuestra Nación, pregona el retorno a las “relaciones carnales” abonando el discurso de la “inseguridad jurídica” y la reinvindicación del neoliberalismo de los años 90 nefasto para nuestro Pueblo y nuestra Patria .
No es difícil advertir que mediante la política del “todo esta mal y va para peor” se quiere distorsionar la realidad de nuestro país y de las perspectivas de recuperación del próximo año.
Estos falaces argumentos, solo intentan impedir la vigencia de la discusión salarial; instrumento central para garantizar la equidad y el crecimiento económico.
Es el balance general el que buscan ocultar, por eso quieren clausurar el debate para mejorar la distribución de la riqueza, no les interesa garantizar haberes jubilatorios dignos, ni tampoco discutir el control de los monopolios y ni hablar de la reforma del sistema financiero. Ese empresariado, necesita asumir que su destino está ligado al éxito del país.
Democracia y Justicia Social
Estos actores con responsabilidades en la vida nacional, no pueden desconocer que la consolidación de la Democracia no sólo implica el compromiso franco y sincero sobre el debate de los temas nacionales, también implica el respeto a la institucionalidad, la instrumentación de acciones políticas que conlleven a lograr mayores niveles de Justicia y de Inclusión Social.
Al mismo tiempo no podemos dejar de señalar que las amenazas recientes de que fuera victima la Presidenta de la Nación, Cra. Cristina Fernández de Kirchner, expresan la impotencia y locura de quienes, cercados por la realidad, pretenden hacernos retornar a ese pasado negro. Los trabajadores sentimos ese amenaza como una amenaza propia, al trabajo digno, a nuestras familias, a nuestros hijos y a nuestros sueños de alcanzar la Justicia Social plena en una Argentina económicamente libre, políticamente soberana y unida como nos enseño Perón.
Por lo tanto, ratificamos que la Corriente Nacional del Sindicalismo Peronista es, y será, un artífice fundamental en el sostenimiento de este Modelo, que es necesario ahondar, con menos show mediático y más política; con menos divisionismo y más protagonismo de los Trabajadores, con menos especulación y contribución más patriótica del Empresariado Nacional.
LA CORRIENTE
Diciembre de 2009.-